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Guía para nuevos opositores · AHP / THAC

Cómo empezar a opositar a Hacienda

Agentes de Hacienda Pública y Técnico de Hacienda.

Emilio Cabrera · Actualizado a agosto de 2026.

Cuando decidí opositar a Técnico de Hacienda, hubo varias razones bastante concretas detrás. Son oposiciones que se convocan con regularidad, suelen ofrecer bastantes plazas y la relación entre las plazas y las personas que acaban presentándose puede ser razonable. Además, el temario tiene una parte práctica que lo hace interesante y el trabajo ofrece una buena salida y posibilidades de futuro dentro de la Agencia Tributaria y fuera. Todo eso me resultó atractivo entonces. Después de haber aprobado Agentes y Técnico, de conocer la AEAT desde dentro y de llevar ocho años preparando opositores, sigo pensando exactamente lo mismo.

Por qué elegí opositar a Hacienda

Cuando empecé, mi objetivo principal era Técnico de Hacienda. Al mismo tiempo sabía que la preparación tributaria podía permitirme presentarme también a Agentes de Hacienda Pública, en su momento lo veía sinérgico y lo sigue siendo. Yo aprobé ambas, pero tengo alumnos que también lo han hecho, y otros, por ejemplo, que no han pasado la contabilidad este año pero ya han asegurado su plaza de Agentes. Esa posibilidad me parecía muy valiosa. Si Técnico requería más tiempo, podía intentar Agentes y aprovechar una parte importante de todo lo que ya estaba estudiando.

El temario también influyó. El programa ofrece bastante más que Derecho procesal o una sucesión de temas exclusivamente teóricos como las oposiciones de justicia, por ejemplo. En Hacienda hay Derecho, Economía, Contabilidad, Matemática Financiera y, sobre todo, Derecho Tributario aplicado. Hay que conocer la norma, entender los procedimientos, resolver supuestos, liquidar impuestos y aprender a responder con precisión. Esa combinación teórica y práctica encajaba conmigo. Aquí lo importante es ver si también lo hace contigo.

Además, me parecía una oposición en la que mi trabajo diario me iba a gustar, lo cual es bastante importante porque es el trabajo que vas a hacer durante toda tu vida laboral o buena parte de ella. Nunca me planteé Inspección de Hacienda. Había visto a algunos compañeros tener experiencias muy malas con los ejercicios orales y preferí una oposición cuyos exámenes me parecían más objetivos. Puede que aquellos compañeros tuvieran mala suerte y tampoco quiero hacer afirmaciones sobre unas pruebas a las que nunca me he enfrentado. Simplemente, desde mi punto de vista de entonces y también ahora, los dos ejercicios de Agentes y los tres de Técnico eran pruebas que podía entrenar, medir y acabar superando. Podía tardar más o menos, pero sentía que dependían en gran medida de mi preparación y que son absolutamente posibles y superables.

La convocatoria publicada a finales de 2025, que se desarrolla durante 2026, vuelve a mostrar por qué estas oposiciones atraen a tanta gente. Ofrece 1.000 plazas de acceso libre para Agentes y 446 para Técnico. Las cifras cambian en cada convocatoria, por supuesto, pero la continuidad de los procesos y el volumen de plazas constituyen una razón seria para tenerlas en cuenta.

Las dudas de los primeros meses

Todo esto lo pensaba al comenzar, antes de conocer los meses en los que uno duda de casi todo, incluso de sí mismo. Esa etapa existe. La conté en El camino del opositor y también en Sobre oposiciones. Al principio se avanza despacio, todavía no se domina ninguna materia y resulta difícil imaginarse respondiendo un examen completo. Después llegan los momentos difíciles que siempre los hay, los temas que se atascan y la sensación de que los demás avanzan más deprisa.

Aun así, nunca dejé de pensar que Agentes y Técnico eran oposiciones viables. Ahora puedo decirlo con una perspectiva mucho más amplia. Las aprobé, trabajo en la Agencia Tributaria y he acompañado durante ocho años a alumnos con perfiles, edades y circunstancias muy distintas. Son oposiciones difíciles y exigen una dedicación seria, pero cada ejercicio responde a una técnica concreta que se aprende con estudio, práctica, corrección y continuidad.

Hay meses en los que la preparación de Agentes se estanca. En Técnico ocurre exactamente igual. Un atasco puede obligarte a cambiar la forma de estudiar, aumentar la práctica o revisar el ritmo, pero forma parte del proceso. La inteligencia ayuda, como ayuda en cualquier tarea exigente, pero no es una cuestión realmente de inteligencia, sino de disciplina y esfuerzo. El resultado depende mucho más de las horas bien trabajadas, de la regularidad y de la capacidad de mantenerse concentrado y centrado. Cuando se mantiene ese trabajo durante el tiempo que haga falta, se acaba sacando 100 %, os lo puedo asegurar.

Una buena opción en momentos muy distintos de la vida

Opositar a Hacienda encaja muy bien cuando acabas de terminar la carrera y todavía conservas el hábito de estudiar. También puede encajar después de varios años en la empresa privada, en otra Administración o en un trabajo que ya no ofrece el futuro que buscas. He visto aprobar a personas recién graduadas, a personas que trabajaban y a padres y madres que tenían que organizar cada hora disponible.

La edad o el recorrido anterior modifican el plan, pero no eliminan la opción. Quien trabaja quizá necesite un horizonte más amplio. Quien estudió Derecho partirá con más familiaridad jurídica y tendrá que dedicar un esfuerzo especial a Contabilidad. Quien estudió ADE o Economía reconocerá antes algunas materias y deberá acostumbrarse al lenguaje jurídico. Cada uno empieza desde un lugar diferente.

Personalmente, es una opción que recomendaré a mis hijos cuando llegue el momento de hablar de su futuro. Después decidirán ellos, como es lógico. Yo se la recomendaré porque la he visto como opositor, como funcionario y como preparador, y en los tres lugares he encontrado una carrera profesional que merece la pena y, sobre todo, el tiempo.

¿Empezar por Agentes o por Técnico de Hacienda?

He desarrollado esta elección con más detalle en la entrada Agentes o Técnico de Hacienda, qué oposición elegir. Aquí resumo el criterio que utilizaría para empezar.

Agentes si el tiempo disponible es limitado

Agentes suele ser la opción más realista cuando tienes una limitación importante de tiempo, necesitas sacar la oposición antes o llevas muchos años alejado del estudio. El programa es más reducido y permite abarcar el conjunto en menos tiempo. La dificultad sigue estando ahí, especialmente en el segundo ejercicio, que exige entender y aplicar los procedimientos tributarios con bastante precisión.

Elegir Agentes también puede formar parte de una estrategia más amplia. Puedes sacar la plaza, comenzar a trabajar en la Agencia Tributaria y preparar después Técnico por promoción interna o por turno libre. Conviene que la plaza de Agente te interese de verdad y que la veas como un buen destino profesional, con independencia de lo que decidas hacer más adelante, por ejemplo, con promoción interna a CTH o al resto de cuerpos generales.

Técnico si puedes asumir una preparación más amplia

Técnico puede ser la elección adecuada si dispones de más tiempo, tienes una base previa o puedes asumir una preparación más larga. Haber estudiado Derecho, ADE o Economía facilita algunos bloques, aunque ningún grado te deja preparados los tres ejercicios. Habrá que dedicar muchas horas a las materias nuevas y mantener a la vez partes muy diferentes del programa.

En Técnico hay que llevar tres preparaciones en paralelo. El primer ejercicio exige rapidez en un test de Derecho Civil y Mercantil, Economía, Derecho Constitucional y Administrativo. El segundo requiere práctica constante de Contabilidad y Matemática Financiera. El tercero combina preguntas y supuestos tributarios con la escritura y posterior lectura pública de un tema. Esa variedad exige organización desde el principio.

Profesionalizar la oposición

Elijas Agentes o Técnico, hay una idea que conviene asumir cuanto antes. La oposición debe tomarse muy en serio. Hay que estudiar, cumplir un horario, revisar lo que funciona y dedicarle las horas que realmente necesita. En la práctica, supone tratarla como un trabajo. Si no lo haces, sinceramente, mejor no lo hagas.

Profesionalizar la oposición consiste en saber qué tienes que estudiar cada semana, hacer los ejercicios en condiciones parecidas al examen, entregar el trabajo aunque haya salido mal y utilizar la corrección para mejorar. También exige descansar con orden y sostener una rutina compatible con tu vida. Hay que examinarse, practicar; pasar muchas horas delante de los apuntes sirve de poco si nunca compruebas qué eres capaz de recordar, escribir o resolver los ejercicios.

Academia, preparador y temario

Lo habitual al empezar es acudir a una academia, lo que no quiere decir que sea la mejor decisión. Hay varias muy conocidas y llevan muchos años preparando estas oposiciones. En mi experiencia, el trabajo con un buen preparador suele ser más efectivo porque permite prepararte para aprobar en vez de ver el temario como si fuera un máster o clases de universidad, aquí ese trabajo es o debe ser individual. Por mucho que te cuenten los temas de civil, hasta que no te pongas a memorizar, de poco te van a servir esas clases. Lo que sirve es estudiar, lo demás es gastar tiempo hasta darte cuenta de que lo que importa es ponerse de verdad a estudiar. Horas y codos sobre la mesa, lo demás cuentos.

Yo preparo la parte tributaria de Agentes y de Técnico. Por supuesto, cada opositor debe elegir el sistema que mejor encaje con su situación. Lo esencial es tener una dirección clara, trabajar con material actualizado y practicar desde el comienzo. La acumulación de manuales, esquemas y cursos distintos suele crear más confusión que seguridad.

También conviene aclarar una expresión que se utiliza mucho. Algunas academias venden sus temarios como si fueran los temarios oficiales. Han adquirido esa consideración porque llevan décadas publicándolos y fueron una referencia para muchas promociones, pero el único programa oficial es el que aparece en la convocatoria. A partir de ahí, hay que desarrollar cada epígrafe con la norma vigente y con la profundidad que exige el examen.

Un buen temario debe permitirte contestar lo que pregunta el Tribunal. La norma es el punto de partida y también el lugar al que hay que volver cuando aparece una duda.

Cómo utilizar mis materiales para Técnico de Hacienda

He reunido los resúmenes, manuales y ejercicios disponibles en la página de material para Técnico de Hacienda. La función de cada material cambia según el ejercicio.

Primer ejercicio

La convocatoria vigente plantea un test de 100 preguntas sobre Derecho Civil y Mercantil, Economía, Derecho Constitucional y Administrativo. Para esta prueba, mis resúmenes de Civil y Mercantil y de Administrativo y Constitucional están preparados con la extensión y el enfoque que requiere el tipo test. El bloque de Economía se trabaja con un manual específico que reúne teoría esencial, fórmulas, ejemplos y preguntas comentadas.

En el primero hay que estudiar y, al mismo tiempo, hacer muchas preguntas. El test sirve para comprobar si distingues conceptos próximos, si controlas los plazos y si reconoces las excepciones. Mis resúmenes contienen materia suficiente para superar el ejercicio, siempre que se estudien bien y se acompañen de práctica real. Lo he comprobado por mí mismo; siempre que me presenté superaba el primero y con muy buena nota (el primer año, entre los 15 primeros de 4.000 que se presentaron al primero) y también lo he visto con mis alumnos año tras año. Vaya, es un temario del que te puedes fiar sin ningún problema.

Segundo ejercicio

El segundo ejercicio consiste en cinco supuestos de Contabilidad y Matemática Financiera. Aquí suele ser recomendable trabajar con un preparador específico porque la corrección de los ejercicios y la continuidad práctica resultan decisivas, salvo que se te dé bien o sepas ya de la materia.

Para la parte teórica y práctica he publicado los manuales de Contabilidad Financiera, Contabilidad de Sociedades y Matemática Financiera. También he preparado las soluciones de los últimos exámenes oficiales de Contabilidad de Técnico e Inspección de Hacienda. El manual Contabilidad práctica reúne 16 exámenes y 80 supuestos oficiales de la AEAT resueltos paso a paso. Con los manuales y ese trabajo sobre exámenes reales tienes una base completa para preparar la Contabilidad.

Estos manuales nacen también de una revisión reciente de la materia. Al terminar el Grado en Filosofía, Política y Economía volví a estudiar Contabilidad y Matemática Financiera. Aproveché ese recorrido para revisar mis materiales, actualizar las explicaciones y ordenar la práctica de una forma que pudiera compartir con vosotros.

Puedes ver una muestra amplia y la estructura del manual en Contabilidad práctica, 80 supuestos oficiales de la AEAT resueltos.

Tercer ejercicio

El tercer ejercicio exige dos trabajos distintos. Primero hay que contestar preguntas y resolver supuestos de Derecho Financiero y Tributario. Después hay que escribir un tema y leerlo ante el Tribunal. Mis resúmenes de los temas a escribir contienen lo necesario para preparar esa segunda parte, puedes escribir los temas perfectamente y, al igual que con el primero, después de tantos años preparando han demostrado sobradamente su fiabilidad. Son resúmenes, como indica su nombre. Seleccionan, ordenan y condensan la materia para que pueda llevarse al examen y escribirse dentro del tiempo disponible.

La preparación se completa con la práctica. En mis clases trabajamos cada semana preguntas cortas, liquidaciones de impuestos, procedimientos tributarios y controles completos. También he publicado libros con preguntas oficiales y ejercicios resueltos por materias. Si preparas conmigo el tercero, lo que te pido es muy concreto. Debes llevar los resúmenes perfectamente estudiados para escribir el tema y hacer toda la práctica que vamos marcando semana a semana. Si no preparas conmigo, puedes usar ese material adicional que te irá bien.

Cómo utilizar mis materiales para Agentes de Hacienda Pública

Todo el material está ordenado en la página de Agentes de Hacienda Pública. Para utilizarlo bien hay que distinguir el primer ejercicio del segundo.

Primer ejercicio

La convocatoria vigente establece un cuestionario de 80 preguntas sobre todo el programa. Los bloques I y II reúnen Organización del Estado, Constitucional y Derecho Administrativo. En total son 12 temas comunes. La parte específica de Organización de la Hacienda Pública y Derecho Tributario contiene 20 temas. Por el propio volumen del programa, Tributario representa alrededor del 65 % del temario. La convocatoria no reserva de antemano un número cerrado de preguntas a cada bloque, pero la parte tributaria ocupa habitualmente en torno al 60-70 % del examen y debe ser el centro de la preparación.

Para los bloques I y II tengo resúmenes de Administrativo y Constitucional. Al ser resúmenes, dejan fuera detalles secundarios, pero la experiencia con los exámenes oficiales y de mis propios alumnos es que permiten responder en torno al 90 % de las preguntas de esos bloques si se llevan bien estudiados. En varias ocasiones, incluso me han escrito personas que no preparaban conmigo pero después de conseguirlo me daban las gracias porque habían aprobado usando íntegramente este material mío, por lo tanto, aunque sean resúmenes, su fiabilidad también está absolutamente demostrada después de tantos años.

Para el bloque tributario están mis apuntes de Agentes de Hacienda Pública. Aquí la distinción es importante. Estos apuntes constituyen el temario completo y desarrollan la norma y la materia que hay que dominar para el primer ejercicio y que después se aplicará en el segundo. Combinando los resúmenes de los bloques comunes con los apuntes tributarios se abarca de forma íntegra el contenido necesario para preparar el test.

La práctica del test puede hacerse también en la App Test de Hacienda, que reúne exámenes oficiales, test por materias y simulacros para AHP y THAC.

Segundo ejercicio

El segundo ejercicio plantea diez supuestos prácticos tributarios con respuestas breves y razonadas. Estudiar los apuntes resulta imprescindible, pero la práctica tiene aquí la misma importancia. Hay que aprender a identificar el procedimiento, localizar la norma, seleccionar lo que responde exactamente a la pregunta y redactarlo con precisión dentro del tiempo disponible.

He publicado varios libros con exámenes oficiales resueltos y comentados. En mi preparación trabajamos precisamente esa práctica del segundo ejercicio, con controles, supuestos por materias, corrección y repasos. Los apuntes aportan el conocimiento; los ejercicios enseñan a utilizarlo como exige el Tribunal.

Cómo empezaría hoy

Leería la última convocatoria completa. Antes de comprar material o apuntarme a una preparación, conviene conocer los requisitos, el programa, el formato de cada ejercicio, los tiempos y la forma de calificación. En esta entrada he resumido lo esencial, pero el BOE debe estar siempre a mano.

Elegiría Agentes o Técnico según las horas reales de las que dispongo. Contaría el tiempo que queda después del trabajo, los desplazamientos, la familia y el descanso. El horario posible sirve para tomar una decisión; el horario ideal suele llevar a planes que duran muy poco.

Escogería una preparación y un conjunto de materiales. Un temario principal, la norma y una fuente de práctica son suficientes para empezar. Cambiar continuamente de manual impide consolidar la materia y hace que cada vuelta parezca la primera.

Organizaría una semana de trabajo que pudiera cumplir. La oposición necesita horas, pero también necesita continuidad y disciplina; si no, de nada sirve, de verdad. Si trabajas, el plan será distinto al de quien estudia a jornada completa. Lo importante es que cada semana incluya estudio, repaso y práctica.

Empezaría a practicar desde el principio. En Agentes, con preguntas tipo test y respuestas breves. En Técnico, con test para el primero, ejercicios de Contabilidad para el segundo y preguntas tributarias y escritura para el tercero. Esperar a dominar todo el temario antes de hacer exámenes retrasa un aprendizaje que solo llega cuando uno se equivoca y corrige. En mi preparación de tributario hacemos ejercicios de examen desde el primer momento.

Una decisión que merece la pena

Con esta entrada he querido contestar a todos los que me preguntáis cómo empezar a preparar Agentes de Hacienda Pública o Técnico de Hacienda y cómo utilizar mi material. Mi respuesta parte de mi experiencia y, por tanto, tiene una parte inevitablemente personal. A mí me pareció una buena decisión cuando comencé a opositar. Después de aprobar, trabajar dentro de la Agencia Tributaria y preparar durante ocho años a otros opositores, me parece todavía mejor.

Habrá que estudiar mucho y quizá tardes más de lo que imaginabas al empezar. Si tomas la decisión, tómala en serio, dale las horas que necesita y revisa con frecuencia qué estás aprendiendo y qué debes corregir. Desde mi experiencia, el futuro profesional que ofrece compensa todo ese trabajo.

Espero que esta explicación os sea útil.

Un saludo.